
Cuando el empresario Jason Noel Cortez adquirió una finca en el barrio Río Abajo en Humacao en el 2021 con la finalidad de desarrollar un proyecto agroturístico, no visualizó que su concepto enfrentaría oposición.
No obstante, desde que introdujo maquinaria y comenzaron los trabajos en los predios, localizados en la carretera PR-3, iniciaron los desacuerdos por parte organizaciones, vecinos y el gobierno municipal ante la preocupación por el impacto ambiental que pudiera tener su desarrollo en la fauna, vegetación y cuerpos de agua aledaños, principalmente por la cercanía a la Reserva Natural Efraín Archilla Diez.
A tres años de haber iniciado labores para habilitar los predios, tarea que comenzó con la apertura de brechas en la finca de 19.6 cuerdas, remoción de corteza terrestre y una siembra de palmas de coco, el comerciante reaccionó a los señalamientos y aseguró que cumple con todas las reglamentaciones para trabajar los terrenos, amparado bajo la Ley 140 del 2015, Ley Para el Manejo de Prácticas Agrícolas.
De acuerdo con su propulsor, el proyecto Pollito Pío LLC tiene como prioridad la salud alimentaria y experiencias recreativas y de turismo combinadas con la agricultura. El plan contempla la creación de una finca agrícola de gallinas ponedoras con 35 ranchos para la producción de huevos, siembra de productos comestibles y un almacén para guardar y distribuir la producción. Además, incluirá un sistema de charcas hidropónicas. Igualmente, a mediano y largo plazo, como parte de la experiencia agroturística, vislumbra que los visitantes puedan pernoctar en casas removibles que se colocarán en una construcción que ocupará una cuerda de terreno. También, propone un área de establos para caballos y una granja de pequeños animales rumiantes o “petting zoo”.
Cortez explicó que, para comenzar a operar el proyecto en su totalidad, está en espera de que el el Municipio eleve un documento de cumplimiento a la División de Evaluación de Cumplimiento Ambiental (DECA).
“No han querido entender que siempre ha sido (un terreno) privado. Yo no me considero un colindante, porque para ser colindante de la reserva tienes que tocar (los predios), para mí no es colindante porque tiene ciertas restricciones o distancias. Primero, la carretera PR-3 me divide y luego estoy (rodeado) con una zona de amortiguamiento. Nunca toca el agua ni la reserva. Han dicho que mi finca impacta el bosque Pterocarpus, estamos hablando de millas de distancia”, reclamó.
En junio de 2023, el Municipio solicitó al Tribunal de Humacao una orden de paralización del proyecto al señalar que los terrenos eran clasificados como Suelo Rústico Especialmente Protegido Agrícola (SREP-A) y Suelo Rústico Especialmente Protegido Ecológico (SREP-E), mediante el plan de usos de terrenos de la Junta de Planificación de Puerto Rico. Sin embargo, en agosto acudieron nuevamente al foro judicial para someter una moción solicitando desistimiento sin perjuicio, sentencia que fue concedida en octubre del mismo año.
De acuerdo con Cortez, su proyecto ha sido avalado por todas las agencias que tienen la potestad de emitir una opinión, entre ellos, el Instituto de Cultura Puertorriqueño (ICP), el Departamento de Agricultura y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).
“Si buscan los mapas originales, cuando se establece la reserva, se designa que donde está mi finca y las fincas de alrededor, siempre se han designado como fincas privadas que no estaban incluidas en la reserva. Si buscan los mapas de la Junta Planificación, la finca sale fuera de la reserva”, señaló Cortez.

Afirma que ha realizado “el 300 por ciento de cumplimiento”
“Hemos ido más allá. Hemos introducido al Departamento de Agricultura Federal (USDA, por sus siglas en inglés). Hemos registrado la finca y nos dieron una aprobación de uso agrícola de 100 por ciento. El Departamento de Conservación de USDA, Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS, siglas en inglés) ha visitado la finca varias veces, hasta ellos mismos se rascan la cabeza, porque no entienden el problema”, recalcó Cortez.
Asimismo, el propietario explicó que, en el pasado, sus terrenos fueron utilizados para la operación del ferrocarril e inclusive como una cantera. Actualmente, el espacio protegido de la reserva está cercano a negocios como un taller de mecánica, restaurantes, otras fincas y proyectos residenciales.
“Hemos hecho unas inversiones de miles de dólares para cumplir con todos los estudios. Hemos tenido que hacer cumplimientos de hallazgos históricos, tuvimos que hacer pozos de sondeo. Tuvieron que hacer unas limpiezas para hacer excavaciones para poder corroborar, el Instituto de Cultura, que allí no había nada”, desglosó a la vez que mencionó que también hicieron estudios de percolación, flora y fauna.
“Son gastos que nos han hecho hacer, puede ser que fueran justificados, pero también trabas, caprichosamente para tratar de detenernos”, agregó.
El secretario del Departamento de Agricultura emite comunicación al Municipio
Para justificar el uso de los terrenos y clamar a la acción para elevar su permiso, Cortez proveyó a la redacción de En Regional una carta que el secretario del Departamento de Agricultura, Ramón González Beiró, envió al alcalde Julio Geigel Pérez.
En el documento, el secretario explicó las condiciones de la Ley 140 del 2015 para el Manejo de Prácticas Agrícolas. Describió que el permiso de prácticas agrícolas autoriza la preparación del terreno mediante la remoción de corteza terrestre, así como el replanteando del suelo para crear un terraplén para estructuras agrícolas como abrevaderos, invernaderos, viveros, ranchos y cobertizos.
“El agricultor está obligado a observar, en todo momento, las mejores prácticas agrícolas y las recomendaciones hechas por el Departamento de Agricultura. Por lo cual, entendemos que las recomendaciones hechas a Pollito Pio, LLC., el día 26 de abril de 2022, continúan en pleno vigor hasta tanto esta culmine las actividades agrícolas propuestas. Esperamos que el Municipio apoye este proyecto que será de impacto para el sector agrícola y la economía de la región”, finaliza el documento.
Cuestiona a quién le corresponde decidir el futuro del proyecto
“La parte que falta del Municipio es que ellos eleven el cumplimiento ambiental, que es un documento que recopila todos los estudios y requisitos que las agencias nos han impuesto como parte de lo que son las aprobaciones. Nosotros hemos hecho esos estudios y documentaciones y las hemos presentado al Municipio. El Municipio decidió no evaluar y no leer todas las certificaciones y documentos presentados y denegaron ese cumplimiento. Me denegaron el derecho a cumplir”, apuntó.
Cortez aseguró que luego del pleito judicial ha hecho gestiones de comunicación con el Municipio sin obtener una respuesta y apuntó hacia una “falta de reconocmiento”.
“Al nuevo alcalde le hemos hecho varios acercamientos. Él tiene los datos de nosotros, incluso, cuando nos aprobaron a nivel estatal, a él le notificaron. Él está bien informado. Cuando Agricultura nos aprueba, el Secretario de Agricultura le notifica de todos los permisos y todos los poderes que nos otorgan. Él está informado y sigue en contra del Estado”, reafirmó Cortez.
“Ellos denegaron ese permiso porque se enfocaron en comentarios que se hicieron en la REA (Recomendación de Evaluación Ambiental). Cuando nosotros hicimos todos los estudios, es porque estábamos cumpliendo con todos los comentarios que se hicieron. Todas las agencias que tienen preocupaciones hacen sus comentarios y nosotros cumplimos, por eso pudimos hacer todos los estudios, sacar permisos, sacar endosos, sacar exenciones si eran necesarias, porque si no aplica, no aplica”, apuntó.
Este medio pidió obtener una entrevista con el alcalde Geigel Pérez o con personal de la Oficina de Permisos, pero las peticiones no fueron concedidas.
Expresa apertura al diálogo
Cortez denunció que desde que inició los trabajos de apertura de caminos y siembra, personas ajenas a su proyecto han entrado a los predios, han tomado imágenes aéreas y que, inclusive, le han removido el rótulo que identifica la finca.
“Yo quiero que la comunidad sepa que yo no soy su enemigo, lo que estamos haciendo es cónsono con lo que dijimos que vamos a hacer. Dijimos que íbamos a hacer un proyecto agrícola y lo estamos haciendo. No estamos haciendo una cosa para después hacer otra. Estamos cumpliendo con nuestra palabra. En cuestión del ambiente, soy consciente de que necesito mi árbol y mi sombra, que necesitamos naturaleza y armonía”, afirmó Cortez.

